Conoce sus euros.
¿Conoce también sus toneladas?
Nuestro oficio es el análisis de flujos de materiales: contar lo que entra, lo que sale y lo que se pierde. Donde hay un precio, las toneladas dan los euros. Donde no lo hay, no: el agua de lluvia no tiene precio, una ayuda agraria no tiene toneladas. Llevamos las dos contabilidades en un mismo modelo, sin forzar una dentro de la otra. Para empezar, nuestro editor de Sankey es gratuito, en línea y sin cuenta.
Lo que muestran los flujos
Dos lecturas de un mismo modelo, y lo que solo aparece en uno de los lados.
Euros, de derecha a izquierda
De dónde viene el dinero y adónde va. Una cadena que depende de una subvención, una salida comercial que pesa demasiado: los riesgos financieros se ven de un vistazo.
Toneladas, de izquierda a derecha
Lo que entra, lo que sale, lo que se pierde. Un recurso importado, el agua, la energía: las dependencias materiales aparecen en el mismo diagrama.
Y lo que solo existe en un lado
Agua de lluvia, biomasa de pasto, estiércol devuelto al campo: toneladas sin precio. Ayudas de la PAC, trabajo voluntario: euros sin toneladas. Son justamente esos flujos los que suelen pesar más. Un modelo que los deja fuera porque no se dejan convertir pierde lo esencial.
Juntos, los tres dicen dónde su cadena es sólida y dónde se rompe.
En el centro: el cálculo
El que hace que sus cifras cuadren entre sí.
Esta ecuación solo vale para los flujos que tienen precio. Un flujo de materia sin precio, un flujo monetario sin materia detrás: el modelo los lleva tal cual, sin inventarles una contrapartida.
